Por mucho tiempo Irlanda formó parte del Reino Unido y por
tanto muchos de los procesos históricos coexistieron en ambos países con mayor
o menor intensidad. Aún así, es justo mencionar que Irlanda siempre mantuvo una
identidad cultural propia distinta a la del Reino Unido que se fortaleció con
la obtención de su independencia en 1922.
A nivel geográfico, la isla de Irlanda presenta costas
accidentadas en su litoral occidental que según se viaja hacia el oriental
adquieren formas más delicadas. El relieve de la isla se resume en montañas
costeras que rodean una dilatada zona central de llanuras. Por su parte, el
clima irlandés es de tipo oceánico con temperaturas templadas y constantes
lluvias durante todo el año. Es por ello que Irlanda, conocida como la isla
esmeralda, presenta extensos e intensos prados verdes.
Recursos turísticos
Irlanda es un país relativamente pequeño que se puede
dividir fácilmente en tres regiones turísticas, Dublín y el este, el oeste y el
suroeste.
Dublín y el este: es la región más poblada y mejor
comunicada del país. Dublín es la ciudad capital y se destaca por su patrimonio
histórico, arquitectónico y literario. Además es sede de la famosa cerveza
Guinness y de innumerables pubs, un estilo de bar reconocido y emulado en
muchísimos lugares del mundo. La costa este presenta varios atractivos
turísticos que van desde paisajes montañosos pasando por balnearios hasta
yacimientos arqueológicos de relevante importancia, todos estos enmarcados en
escenarios de gran atractivo visual.
El oeste: es una región donde domina la economía agrícola
tradicional y donde los empleos escasean con mayor frecuencia. Por otro lado,
es la parte donde las tradiciones irlandesas han prevalecido a las influencias
provenientes de Reino Unido y occidente. El turismo ha venido a proveer una
opción económica para muchas familias que a través de pequeños alojamientos
ofrecen un estadía a los visitantes donde se les muestran las costumbres y
tradiciones locales. Galway es el centro de la región y muchas veces el lugar
de acceso. Entre los atractivos turísticos de la región están los grandes lagos
del oeste, las accidentadas costas y sus playas, las montañas de Connemara o
las islas de Aran con sus espectaculares acantilados.
El sur oeste: de Irlanda incluye potentes centros turísticos
tales como Cork, Killarney y Limerick. Cork es la segunda ciudad del país y
posee alrededores atrayentes entre los que destacan puertos pesqueros como
Kinsale, lugares con destacado patrimonio histórico como Blarney o lugares con
un pasado relevante para la historia nacional como Cobh. Por su parte la zona
de Killarney es una llamativa para los turistas que llenan todos los años sus
numerosos alojamientos. Allí buscan las bellezas naturales del parque nacional
de Killarney o los campos de golf, entre otros. Por último, se puede hablar
sobre Limerick y el estuario del río Shannon zonas industriales que tuvieron
años de gloria económica y presentan al visitante atractivos relacionados a la
pesca y el comercio. Hacia el norte se pueden encontrar restos megalíticos en
Burren, castillos como el de Bunratty. Si se prefiere el sur también se
encontrarán recursos similares en el pueblo histórico de Adare o los monumentos
prehistóricos de Lough Gur.

